Queremos darte la bienvenida al nuevo espacio web del Club, desde donde nos gustaría animarte a conocer la disciplina deportiva conocida como Karate.
Este año, además, es un año especial para la escuela, ya que cumplimos nuestro décimo aniversario dando clases en Velilla de San Antonio.
A lo largo de estos años, hemos pasado de entrenar en un Dojo situado en un pabellón de un colegio de este pueblo madrileño a disponer de nuestro propio Dojo en el Polideportivo Municipal de Velilla.
Se trata de un espacio de entrenamiento que compartimos con los chicos de Judo y perfectamente equipado para la práctica de ambos tipos de arte marcial.
El Camino de la Mano Vacía (Karate-Do) es el arte marcial japonés nacido en Okinawa y con origen en el Kempo chino. Los maestros de karate se refieren a él con la máxima "karate ni sente nashi", cuyo significado es que en este arte marcial no existe el primer ataque.
Su duro entrenamiento se caracteriza por el respeto, la etiqueta y se centra fundamentalmente en su aspecto espiritual y de desarrollo físico y mental.
Para los niños, el karate supone un tipo de entrenamiento que, además de mejorar la condición física del alumno, permite aumentar su capacidad de concentración, equilibrio, respiración y ayuda a canalizar la impulsividad del alumno de tal modo que se consigue una mejora global de la persona a medida que va creciendo.
Según la opinión de nuestro Sensei D.José Manuel Moral Benito, es importante que los niños empiecen a tomar clases de karate a partir de los 6-7 años, de tal modo que se consiga mejorar todas las capacidades globales del niño y aprendan la disciplina necesaria que se exige desde el principio, ya que ese respeto y etiqueta característico del karate debe quedar bien afianzado en el karateka.

« A menudo, a quien le falta la cualidad esencial de la total seriedad, puede refugiarse en la teoría. [...] La verdadera práctica no se hace con palabras, sino con el cuerpo entero. [...] Lo que aprendas por habérselo oído a otros, lo olvidarás fácilmente; lo que aprendas con tu cuerpo, lo recordarás toda tu vida. » FUNAKOSHI Gichin

